PABLO, CHARLIE Y EL VAGABUNDO
Érase una vez un niño de tres años que se llamaba Pablo. Iba todos los días a pasear con su familia por el pueblo donde vivía. A Pablo le encantaba cuando sus padres se paraban a hablar con un conocido de hace mucho tiempo que tenia algún hijo y el se ponía a jugar con ellos.
Un día Pablo y su familia fueron ha hacer turismo por la ciudad y se encontraron con unos conocidos que tenían un hijo que se llamaba Charile. Los dos niños se pusieron echar carreras haber quien llegaba al final de la larga avenida antes. Cuando volvieron para reunirse con sus padres no les encontraron. Charlie y Pablo veían pasar a trillones de personas durante horas pero ninguna tenia que ver con su familia.
Al ver a dos niños solos y desorientados la gente les empezó a preguntar que si no encontraban a sus padres Pablo y Charlie ignoraban la ayuda de la gente y decidieron seguir su propio camino andando por la ciudad pasaron días, semanas y meses pero Pablo y Charile no encontraron a sus padres. Un vagabundo bajito, con gafas y con tipo agresivo que se llamaba Juan les estuvo observando durante días y al ver que eran dos niños que se habían perdido planeo meterles en un saco así que finalmente lo hizo. Juan trataba a Pablo y Charlie
como si fueran sus sirvientes y los tenia encerrados en una jaula para que no se escaparan mientras el dormía ni si quiera les daba de comer y no les dejaba dormir para que vigilaran su saco.
Entonces un día Juan se quedo dormido sin darse cuenta de que había dejado las llaves que abrían la jaula demasiado cerca de esta. Al observar esto Pablo y Charlie salieron de la jaula y metieron en el saco al vagabundo, que estaba tan dormido que no se inmuto hecho esto los dos niños salieron corriendo y a la vuelta de la calle estaban sus familias que al ver a Pablo y Charlie se pusieron contentos y vivieron todos felices y comieron perdices y al vagabundo le pusieron un petardo en las narices.
FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario